Educación Deportiva: Escuela para la Paz
Facilitador:
Dr. Márquez Benny
|
AUTOR:
Miranda Arleanys
|
San Joaquin de Turmero Marzo 2018
|

Resumen
Miranda G
Arleanys M
Títulos
Obtenidos Docente Especialista en Geografía e Historia
Maestría en
Educación Mención Planificación Educativa
Educación Deportiva: Escuela para la Paz
El deporte como actividad
incorpora varios aspectos positivos relacionados al desarrollo humano, sobre
todo cuando practicado en las actividades de tiempo libre, en que el individuo
se exenta de las actividades de trabajo y de los compromisos de carácter social
- en sus momentos más preciosos: de ocio y recreación. Ofrece beneficios para
la salud, por los varios aspectos que son pertinente - principalmente físico,
psicológico y terapéutico así mismo contribuyendo
a una vida saludable; ofrece importantes componentes para la educación,
contribuyó para promover la participación social, la disciplina y la
competitividad y, así, para el desarrollo intelectual del individuo que lo
practica. El deporte también promueve
el intercambio sociocultural, que pasa a través de la participación de la
práctica y de los eventos deportivos y, en este contexto, promueve también los
valores humanos y universales, como la disciplina, el sentido del equipo y de
colectividad, la solidaridad, la comprensión y la tolerancia; los unos que
juntos contribuyen para la cooperación y el establecimiento de la paz. El deporte desarrolla al hombre y la
humanidad y contribuyó a la paz y la cooperación entre las personas.
Palabras claves: Paz, Educación,
Deporte, Valores.
Abstrat
Sport as an
activity incorporates several positive aspects related to human development,
especially when practiced in leisure time activities, in which the individual
is exempt from work activities and social commitments - in their most precious
moments: leisure and recreation. It offers health benefits, for the various
aspects that are pertinent - mainly physical, psychological and therapeutic as
well as contributing to a healthy life; It offers important components for
education, contributed to promote social participation, discipline and
competitiveness and, thus, for the intellectual development of the individual
who practices it. Sport also promotes sociocultural exchange, which passes
through the participation of practice and sporting events and, in this context,
also promotes human and universal values, such as discipline, the sense of team
and community, solidarity, understanding and tolerance; the ones who together
contribute for cooperation and the establishment of peace. Sport develops man
and humanity and contributed to peace and cooperation between people.
Keywords:
Peace, Education, Sports, Values
Introducción
La Educación Física para la paz trata de descubrir qué es
lo que puede aportar el área de Educación Física a la concepción global de la
educación para la paz, es decir, intenta responder a cuáles son los aspectos de
la educación para la paz que pueden ser trabajados desde el área de Educación
Física. La formación atlética y los
profesionalización deportiva también pueden ayudar a reducir el inmenso abismo
de la inclusión de la juventud para que parece y él no encuentra el espacio
para el ejercicio lleno de la ciudadanía y eso necesita del ejercicio de una profesión digna.
Para el hombre, ofrece las oportunidades de la exploración y la
incorporación de nuevos valores éticos, sea él desarrollado de una manera sin
compromiso y practicada en los momentos de ocio y recreación, en el deporte de
su preferencia, sea a través de una formación
atlética profesional, cuando el practicante desarrolla su potencial totalmente
con estos principios y encuentra la justa oportunidad de esta expresión
atlética profesional.
La problemática juvenil es una de las
más grandes preocupaciones en los países desarrollados (que tiene política
propia y recursos) y, en los países más atrasados, es una panacea que no
encuentra las salidas por la urgencia de la atención a los otros problemas,
siempre considerado más urgente, como la inclusión económica en el mercado
globalizado, el combate a la pobreza, el hambre, la salud, la casa; la
expansión de la infraestructura - entre otros factores que desvían la atención
y los recursos (sea para las prioridades o para otras anti-éticas, como a la
mala administración y la corrupción).
El deporte, además de sus
beneficios individuales y colectivas son una manera buena para la juventud que
quiere profesionalizarse y la formación atlética es un puerto de salida para la
solución de los propios asuntos de este grupo de esta edad siendo el principal
entre éstos, el de su difícil inclusión social. Independientemente de la modalidad deportiva
o de la categoría que el individuo identifica y él es consagrado, una serie de
factores puede contribuir de una manera positiva para que el deportista y el
equipo deportivo desarrollen sus potenciales atléticos y entre éstos, el
principal es la oportunidad de practicar, que se cubre de varios aspectos,
conforme con las sociedades en eso nosotros nacemos y nosotros nos insertamos.
En definitiva, la cultura
de paz se caracteriza por la búsqueda colectiva de un modo de vivir y de
relacionarse que contribuya a construir un mundo más justo y solidario en
beneficio de toda la humanidad. Es decir, conseguir una triple armonía en el
ser humano; consigo mismo, con los demás y con el medio ambiente en el que se
desenvuelve (el ámbito personal, el ámbito social y el ámbito ambiental). De la interrelación entre los principios de
la educación para la paz y las características específicas del área de
Educación Física nace una nueva concepción de la Educación Física, la Educación
Física para la paz.
Educación Deportiva: Escuela para la Paz
La moderna educación para la paz asume
creativamente el conflicto como un proceso natural y consustancial a la
existencia humana. La educación para la paz ayuda a la persona a desvelar
críticamente la realidad compleja y conflictiva para poder situarse en ella y
actuar en consecuencia. Educar para la paz es invitar a actuar en el
microcosmos escolar y en el macro nivel de las estructuras sociales. Los
componentes de la educación para la paz son: la comprensión internacional, los
derechos humanos, el mundo multicultural, el desarme, el desarrollo, el
conflicto.
Es el proceso de adquisición de los
valores y conocimientos, así como las actitudes, habilidades y comportamientos
necesarios para buscar la paz, entendida como vivir en armonía con uno mismo,
los demás y el medio ambiente. El
compromiso de educar para la paz puede expresarse en las siguientes líneas:
“Trabajar por un proceso educativo que signifique contribuir a alejar el
peligro de la guerra, poner fin al expolio de las zonas empobrecidas del
planeta, enseñar desde y para la no-violencia, aprender a considerar el
conflicto como un vehículo de cambio si sabemos resolverlo sin recurrir a la
violencia, integrar al alumnado en un proceso de transformación de la sociedad
hacia la justicia y a la armonía”
Koichiro Matsuura, que fue Director
General de la UNESCO, declaró que la educación para la paz era de "fundamental
importancia para la misión de la UNESCO y las Naciones Unidas. El significado
que se le da a la educación se han formado dos familias, las que ponen el
énfasis en el proceso de cambio y las que destacan el resultado final. Aquí se
dice que la educación tiene que centrarse en la relación del sujeto con el
mundo. Es decir, que la educación tiene que centrarse en el proceso final,
mismo que tiene que ser brindar al individuo de las herramientas necesarias
para que pueda incorporarse a la sociedad, el segundo error consiste en
entender como sinónimo cualquier acción de transmisión, adiestramiento,
repetición o memorización de los conocimientos; pero esto no es educación en el
sentido que se ha expuesto, tercer error
consiste en perder de vista la intencionalidad educativa, que debe entenderse
como un proceso riguroso de diseño y control de los resultados que se esperan
obtener, como cuarto error hace hincapié en tomar en cuenta el contexto en que
se desarrolla la acción educativa, puesto que no sólo una correcta planeación
asegura el éxito de una acción educativa.
El quinto error consiste en no
entender que ninguna acción educativa se da en aislado, sino que pertenece a
una red de acciones educativas.
Finalmente, el sexto error consiste en confundir lo que se desea obtener
como resultados, con lo que realmente es posible obtener. Como la propia
educación, se entiende que la educación para la paz es un derecho, punto que
cada vez es más puesto de manifiesto por investigadores de las ciencias de la
paz, como Betty Reardon y Douglas Roche.
Actualmente, varios
sistemas educativos a nivel mundial se han convertido en repetidores de un
modelo social de exclusión, favoreciendo la consolidación de un sistema de
violencia estructural. Con esto, se va haciendo de la vivencia de los derechos
humanos para todos y todas una realidad más lejana, y de la violencia una
realidad cada vez más cotidiana. Se afirma incluso que, tradicionalmente, a la
educación se le ha concebido de diferentes maneras, mismas que no
responden adecuadamente, ni a la realidad global-nacional-local, ni al estado
actual del conocimiento.
La educación para la paz no
es una opción más sino una necesidad que toda institución educativa debe asumir
es una forma de educar en valores. Los principios para una convivencia pacífica
entre pueblos y grupos sociales se han convertido en un imperativo legal. Ahora
se trata de conseguir que el derecho formal de la paz se convierta en un
derecho real.
La educación para la paz
lleva implícitos otros valores como: justicia, democracia, solidaridad,
tolerancia, convivencia, respeto, cooperación, autonomía, racionalidad, amor a
la verdad… La educación en valores es un factor importantísimo para conseguir
la calidad que propone nuestro sistema educativo. Resulta muy importante trabajar esta temática
desde la escuela, ya que estamos formando a los futuros miembros de nuestra
sociedad para que así puedan dar solución a los problemas a través de formas
pacíficas.
Partiendo de conceptos
clave relacionados con la paz, la cultura de la paz, y la educación para la paz
y sus características, la presente obra se desarrolla a partir de un área
concreta, la Educación Física, desde sus tres ámbitos de incidencia: el
personal, el social y el ambiental. Éstos sirven de ejes conductores para un
proyecto de educar para la paz; a lo largo se desarrollaran estudiantes que
valoren l paz, el amor y hasta el derecho de pertenencia de actuación concretas
para la práctica diaria, ejemplificadas a través de juegos de otros pueblos y
países, y acerca al estudiante al conocimiento, comprensión y valoración de
diferentes culturas desde sus manifestaciones motrices como primer paso para el
entendimiento intercultural también desafíos físicos cooperativos para poder
desarrollar el espíritu de equipo, favoreciendo la integración de todos y cada
uno de nuestros estudiantes en el grupo
clase a partir de la práctica de actividades cooperativas, retos colectivos que
requieren de la colaboración y la ayuda de todos para poder superarse.
Las reformas educativas
insisten en la necesidad de una educación para la ciudadanía y los valores en
general. Todas estas buenas intenciones deben concretarse en disposiciones
legales positivas. Por ejemplo, en el Estado Español, la ley orgánica 2/2006,
de 3 de mayo, de Educación (Boletín Oficial del Estado, n.º 106, de 4 de mayo
de 2006) establece que los alumnos de Enseñanza Primaria estudiarán “Educación
para la ciudadanía y los derechos humanos”, que en 4.º de Enseñanza Secundaria
Obligatoria se estudiará “Educación Ético-Cívica, y que en Bachillerato se
impartirán enseñanzas sobre “Filosofía y Ciudadanía”. Confiamos en que esta ley
y sus inminentes desarrollos curriculares sirvan para impulsar una convivencia
pacífica y enriquecedora de todos los ciudadanos. La enseñanza de contenidos
específicos debe estar unida a la formación de hábitos y habilidades sociales,
desarrollando programas adaptados a las diferentes situaciones.
La institución escolar ha
de ser un ámbito en el que los y las estudiantes protagonicen un proceso de personalización y
socialización, traduciendo estos valores en propuestas educativas desde todas
las áreas curriculares. De esta forma, los educandos reciben una formación
integral de su personalidad, es decir, entera y completa. Hemos de partir de
unos valores mínimos, expresados en el código ético, universalmente adoptado,
de la Declaración de los Derechos Humanos. El centro educativo necesita abrirse
a la vida, romper la distancia entre áreas curriculares y experiencia vital, desarrollar
valores éticos y sintetizar desarrollo intelectual y afectivo. Se ha de
integrar la instrucción de contenidos dentro del proceso educativo.
El enfoque educativo de la
clarificación de valores consiste en ayudar al educando a tomar conciencia de lo
que aprecia, elige y quiere. No se trata sólo de enseñar un determinado sistema
de valores, sino de fomentar el proceso psíquico de valoración. La educación en
valores no ha de limitarse a identificar o definir unos determinados valores
objetivos, sino que ha de procurar que cada educando sea capaz de construir su
propia estimativa de valores, interactuando con sus semejantes. Por ello tiene
que haber una coherencia entre los medios personales, materiales y funcionales
del centro. Consejo y asociaciones han
de participar democráticamente. Los contenidos de las áreas curriculares se han
de desarrollar a través de conceptos, procedimientos y actitudes.
La educación en valores
forma parte ineludible del pleno desarrollo de la personalidad, objetivo básico
de nuestro sistema educativo. Por ello se incluyen las actitudes en las
enseñanzas mínimas del currículo, junto a los conceptos y procedimientos. Las
actitudes, en los temas transversales y en la educación moral y cívica, que es
transversal en todo el currículo, son el instrumento básico para desarrollar la
educación en valores. Educar supone ejercitar los valores que posibilitan la
vida social, el respeto a los derechos y libertades fundamentales y el
desarrollo de hábitos de convivencia democrática. La educación en valores
incluye la dimensión moral y cívica de la persona y las otras dimensiones que
se concretan en los temas transversales.
El Ministerio del Poder
Popular para la Educación , sensible a la relevante importancia de uno de los
aspectos más novedosos de la reforma educativa, el relativo a la
transversalidad, considera que las Administraciones Educativas deben promover,
con mayor intencionalidad, actividades formativas para el conjunto del
profesorado sobre las materias transversales (salud, consumo, civismo,
afectividad, sexualidad…) con el objeto de que no queden relegadas a un aspecto
meramente tangencial del currículum e incorporarlas a la función docente de un
modo rutinario.
El objetivo de una
educación para la paz, la no violencia y la convivencia tiene que asumir
sistemáticamente la tarea de analizar el currículo oculto, procurando que
afloren aspectos como: trato, comunicación, participación, atuendo,
información, etc. De esta forma se podrá diagnosticar el modelo educativo
subyacente y buscar soluciones correctas, analizando y resolviendo conflictos.
Es preciso enfrentarse con buen ánimo a situaciones nuevas y desconocidas,
favoreciendo la autoafirmación y la creatividad. Es fundamental educar en el
respeto a las normas cuando son justas y en la desobediencia cuando son
injustas. Todos somos responsables de la educación para la paz, tanto a nivel
personal como social, local e internacional. La educación para la paz supera el
marco de lo extracurricular o complementario y, a través de los distintos
niveles del sistema educativo, se va identificando con el mismo concepto de la
educación como tal.
Implantar la educación para
la paz en el proceso de enseñanza puede ser fruto del temor a la guerra y sus
consecuencias o, mejor aún, de la convicción ante la llamada de la historia y
el concepto de la dignidad del hombre sobre la tierra. Los grandes retos
educativos son aprender a ser, a hacer, a pensar y a convivir. Fernando Lucini
(l994), en Temas transversales y áreas curriculares, señala once objetivos de
educación para la paz que pueden ser muy útiles.
Conclusiones
La paz es un valor
universalmente reconocido y profundamente arraigado en la sociedad española.
Una muestra de ello es la inclusión de la educación para la paz en los centros
escolares. El nuevo diseño curricular
nos ofrece la posibilidad de trabajar ciertos valores humanos como la paz,
desde la perspectiva de la transversalidad en el currículo. Es decir, que cada
profesor puede y debe introducir, en el ámbito de su materia de enseñanza, la
educación para la paz y la convivencia, permitiendo y favoreciendo, en lo
posible, la coordinación interdepartamental de las programaciones didácticas,
estos temas pueden ser tratados específicamente en otras áreas de aprendizaje
como la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, la Educación
Ético-Cívica, la Filosofía y Ciudadanía, la Literatura, la Historia…
El sistema educativo
venezolano ofrece la posibilidad de trabajar ciertos valores humanos como la
paz, desde la perspectiva de la transversalidad en el currículo. Es decir, que
cada profesor puede y debe introducir, en el ámbito de su materia de enseñanza,
la educación para la paz y la convivencia, permitiendo y favoreciendo, en lo
posible, la coordinación interdepartamental de las programaciones didácticas
estos temas pueden ser tratados específicamente en otras áreas de aprendizaje
como la Educación para la Ciudadanía, Orden y desplazamiento, Filosofía,
Orientación y Convivencia, la Literatura, la Historia Geografía y Ciudadanía. En este contexto, se puede tratar con mayor
sentido y eficacia el fenómeno de la violencia en los centros escolares. La
mejor forma de evitar la violencia escolar es posibilitar mecanismos de
prevención, fomentando actitudes y hábitos de convivencia pacífica y de respeto
a las libertades individuales y los derechos de los ciudadanos.
En este contexto, se puede tratar con
mayor sentido y eficacia el fenómeno de la violencia en los centros escolares.
La mejor forma de evitar la violencia escolar es posibilitar mecanismos de
prevención, fomentando actitudes y hábitos de convivencia pacífica y de respeto
a las libertades individuales y los derechos de los ciudadanos.
No es menos cierto que
todavía existen importantes carencias en la formación inicial y continua del
profesorado sobre los modos de prevenir y tratar los crecientes fenómenos de
violencia escolar. En este sentido,
cobra especial importancia la aplicación de ciertos programas de educación para
la paz, la convivencia y la no violencia en los centros educativos, promovidos
por instituciones públicas y privadas de ámbito nacional e internacional. Las medidas disciplinarias no siempre son el
medio más adecuado ni el único para enfrentarse a la violencia escolar. Este
complejo fenómeno implica un tratamiento mucho más integral, un análisis
exhaustivo de la situación y de sus posibles causas, una serie de propuestas
globales de los diferentes sectores sociales, un seguimiento y una evaluación
de los programas aplicados…
Desde los sistemas educativos formales
y la educación no formal e informal se deben aunar y coordinar esfuerzos para
hacer posible una convivencia pacífica de todos los ciudadanos, que supere todo
brote de racismo, xenofobia, delincuencia e injusticia social. El conocimiento
e intercambio de experiencias positivas podrá enriquecer y hacer más eficaz el
esfuerzo que hagamos para prevenir y erradicar la violencia escolar,
promoviendo estímulos para favorecer la convivencia pacífica que todos deseamos
y necesitamos. Gracias a las tecnologías de la información y de la
comunicación, problemas como el que nos ocupa pueden ser abordados desde una
perspectiva global.
Bibliografía
AA.VV.
(1995): “III Congreso Estatal de Educación para la Paz. Hacia un movimiento de
educación para la paz”. Grupo de Educación para la Paz de Concejo Educativo de
Castilla y León. Valladolid.
ÁLVAREZ,
A. (1995): Programa para trabajar la tolerancia y el respeto a la diversidad en
Educación Secundaria Obligatoria. Madrid, Asociación Secretariado General
Gitano.
AMANI COLECTIVO (1994): “Educación Intercultural. Análisis y resolución de
conflictos”. Ed. Popular. Madrid.
FISAS,
Vicenç (l998): Cultura de paz y gestión de conflictos. Barcelona, Icaria.
GOTTHEIL,
J., y otros (1996): Mediación: una transformación en la cultura. Barcelona,
Paidós.
UNESCO (l994): La tolerancia. Umbral
de la paz. París, UNESCO.
VARIOS (1998): Guía para la
intervención docente en el problema de la violencia escolar. Madrid, Federación
de Enseñanza de Comisiones Obreras.
VIGOTSKY, L. S. (1979). El desarrollo
de los procesos psicológicos superiores. Barcelona, Crítica.
https://it.linkedin.com/in/carola-carazzone-39256ab4
Que interasante tu tema y lograste desde mi punto de vista hacer un buen planteamiento. Una verdadera sociedad que tenga como práctica continua cultivar los valores para construir una cultura de paz , debe fomentar la practica deportiva en los niños ,adolescentes ,jóvenes y adultos , siendo el deporte en mejor recurso para cultivar valores éticos, y morales . las prácticas deportivas permiten una convivencia sana ,participativa, con disciplina, responsabilidad , compromiso entre otros . Es deber del estado garantizar la existencia de espacios que permitan la práctica continua de diferentes disciplinas deportivas, así como también apoyar en talento deportivo dentro y fuera de la nación, ya que estos están contribuyendo a la creación de la culturade paz que ttanto deseamos.
ResponderEliminarUtilizar el desarrollo de valores desde la integralidad de actividades deportivas y recreativas hace de las personas, esencialmente en niños y jóvenes, seres más tolerantes a la diversidad cultural siempre y cuando la orientación en estos quehaceres sea sana en el sentido de la buena conducción de la competitividad. En este sentido, nuestro sistema educativo considera el ambiente escolar desde el principio holístico que integra la salud corporal mental y espiritual. El deporte recrea el alma y da frescura a las interrelaciones personales motivado a la disciplinariedad que estas actividades generan. Exelente enfoque del tema.
ResponderEliminarTu abordaje del tema me parece bien asertivo a los acontecimientos que se suscitan en la actualidad, que a pesar del que el nuevo diseño curricular nos ofrece la posibilidad de trabajar ciertos valores humanos como la paz, aun se evidencia dentro de nuestras aulas de clases la violencia. El deporte es una de las actividades recreativas que más apasiona a los estudiantes y es por allí donde el docente puede manejar de alguna manera la agresividad entre los mismos. Es por eso que cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de incorporar la asignatura educación para la paz y la convivencia, para crear los cimientos en cada estudiante desde el maternal hasta la educación universitaria como parte de la cultura; entre ellos están los derechos humanos, el mundo multicultural, el desarme, el desarrollo, el conflicto, así como también el proceso de adquisición de los valores, conocimientos, actitudes, habilidades y comportamientos para vivir en armonía con uno mismo y con nuestros semejantes y sobre todo con el ambiente. Finalizo con “Quien no vive para servir no sirve para vivir” Padre Francisco. Felicidades. Éxitos ....
ResponderEliminarBuenas Noches, respetada Miranda interesante su produccion, la educacion deportiva tiene un alto valor agregado para el modelaje de actitudes en el talento humano hacia la consolidacion de paradigmas civilizatorios los deportes colectivos de confrontacion de equipos frente a un arbitro, demuestran como las naturales diferencias entre parciales, pueden atenderse por metodicas y tecnicas que perfilan por costumbrismo formas de integracion y empatia frente a antagonias de entornos de interrelacion. Saludos de parte del Dr Benny Marquez
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